Mostrando entradas con la etiqueta Alexis Harrington. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alexis Harrington. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de octubre de 2013

Melissa McClone

No te alejes de mí

No te alejes de míSu primer amor... ¿y su segunda oportunidad? Cuando Sarah Purcell despertó en la habitación de un hospital, lo último que esperaba era que el médico que la atendía fuera Cullen Gray, el hombre que estaba a punto de convertirse en su exmarido. De mala gana, dejó que él la cuidara, aunque Cullen se estaba mostrando tan frío y distante como siempre. Le estaba dejando muy claro que le gustaba su nueva vida en Hamlet Hood y que podía vivir sin ella. Al cuidado día y noche de su esposa, Cullen vio que esa vez no iba a poder enterrar sus sentimientos. Y decidió que debía recuperarla y volver a tenerla donde se merecía, a su lado.

viernes, 9 de agosto de 2013

Alexis Harrington

La Señora Harper
La Señora HarperCon devastadora humillación, Melissa Logan presenció con un horror mudo como su marido la vendía para pagar una deuda. Ella ya se había dado cuenta que casarse con Coy Logan para escapar de su miserable vida con un padre borracho y dos hermanos perezosos había sido un terrible error. Coy la arrastró a Dawson City para unirse a la fiebre del oro de Yukon. Ahora, peor que nunca, estaba sin un centavo, con un bebé y "pertenecía" a Dylan Harper, un hombre que era conocido por tener un corazón de piedra y un cuchillo de carnicero bajo el mostrador de su tienda que manejaba sin dudarlo. Melissa nunca se había sentido tan desesperada en toda su vida.
Dylan Harper quería sus 1.200 dólares, no una mujer. Pero temiendo que si no aceptaba la oferta de Logan, otra persona lo haría, Dylan no podía soportar la idea de que esa mujer con rostro magullado, sufriese un destino aún peor. Para él, ese matrimonio, realizado en un bar con un oficiante abogado moribundo de Louisiana, no fue más que un acuerdo de negocios. Melissa iba a cocinar y limpiar para él, pero no compartirían cama. Pero jamás pensó que esa gentil mujer fuese a agarrar su corazón con tanta fuerza. Sin embargo, con todo el dolor existente entre ambos, alguno de los dos quizás estaría dispuesto a dar los primeros pasos para confiar otra vez, para tocar, para enamorarse.