domingo, 8 de diciembre de 2013
Eva Ibbotson
El destino de una condesa
Después de la Revolución comunista, la joven condesa Anna Grazinsky escapa de Rusia con su familia para refugiarse en Londres. Acostumbrados a las comodidades y el lujo de su vida privilegiada, deben amoldarse a no tener nada, y Anna se ve obligada a aceptar el puesto de criada en una mansión de la campiña inglesa. Anna se esfuerza en ser la criada perfecta y enseguida se gana el respeto de todos sus compañeros. No pretende destacar, pero su comportamiento y belleza llaman la atención de todos, incluso del heredero, que acaba de llegar de la guerra.
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